Tras su fallecimiento en 1854, Fernando Estévez había otorgado al Patrimonio canario casi un centenar de imágenes, todas ellas de tema religioso. Discípulo aventajado del maestro guiense José Luján Pérez, Estévez muestra su originalidad y estilo personal, innovando en el ámbito escultórico durante la época decimonónica. Su estilo, apartado de la teatralidad barroca, acoge el Neoclasicismo y las ideas ilustradas, llegando a ser un verdadero escultor de Academia y convirtiéndose en máximo referente del Neoclasicismo en
Canarias y en el escultor más importante y de mayor fama del archipiélago en aquellos momentos.En nuestro municipio dejo algunas imagenes tales como, La sagrada familia,que se venera en la parroquia de Santa Ana, San Blas, que descansa todo el año el la cueva de su nombre y como no la Patrona de Canarias la virgen de Candelaria tambien salio de sus manos.
Sagrada Familia
Virgen de Candelaria

