Nazareno


Historia



Nuestro padre Jesús Nazareno, es una de las imágenes mas antiguas que se venera en la Parroquia de Santa Ana en el casco antiguo de la Villa Mariana de Candelaria. 

 Es una talla de vestir, en su cuerpo sin ropas, se puede observar claramente las marcas de los latigazos en su espalda, se puede observar la sangre corriendo por sus rodillas y el pecho perfectamente tallado. 
La talla original, posiblemente de candelero, representa a un Cristo doliente cargando el madero, con la boca abierta, donde se puede ver perfectamente sus dientes, ademas la imagen produce gran tristeza en su mirada de ojos claros.

El Nazareno ha fue sometida a una profunda restauración en los años noventa, pues estaba muy deteriorada, sobretodo la cabeza a raíz de unas pelucas de cabello natural que se le colocaban al Cristo. La Imagen se encontraba muy deteriorada, los repintes  y añadidos de sangre, le daban una apariencia muy desafortunada.


La Imagen fue dotada de nuevo cuerpo y cabello tallado en madera, del original se conserva la cara, los pies y las manos. 
Fue limpiado ya que se encontraba muy oscurecido por los  repintes de la época.
La imagen fue mejorada y expuesta de la misma forma que la tallo su escultor dejando la cara a la vista.

La imagen posee un gran ajuar, donde caben destacar sus mas de cinco túnicas bordas en oro, dos cruces de madera, una de ellas para la procesión, varios cordones dorados, un carro procesional con cuatro hachones, un faldón bordado, y de mas enseres para su salida procesional.







Semana Santa


El Cristo con la Cruz a cuestas sale a las calles el jueves Santo, detrás del Paso del Calvario, es la segunda imagen en atravesar el pórtico de la Parroquia de Santa Ana. 
Una vez en la calle Jesús en pieza su camino por las callejuelas del barrio de Santa Ana, como única imagen de Cristo en esa noche de Jueves Santo.
Le sigue su Madre la virgen de los Dolores y delante de el se puede ver a la Magdalena llorando amargamente.

El Cristo regresa a la Parroquia, por las esquinas de Santa Ana se ve como el Nazareno se asoma caminando lentamente,
 el Cristo parece huir del  frió de la noche, la imagen entra de nuevo en la parroquia, esperando allí ser de nuevo protagonista 
en la noche del Jueves Santo Candelariero.