La Solemnidad de Santa Ana
La mañana se levantaba clara en la Villa, a mediada que salia el sol se abrieron las puertas de la Parroquia de Santa Ana, para un ratito antes de las doce oír sonar los repiques de las campanas que llamaban a los Candelarieros al encuentro con la Señora, con la Abuela, con la Patrona...
A las doce en punto comenzaba la Solemne Función Religiosa en Honor a Santa Ana y San Joaquín, con la solemnidad que transmitía la Coral Municipal de la Villa Mariana.
Santa Ana sentada en su trono de plata, relucía como la joya mas bella dentro de la Parroquia, todas las miradas iban a ella en esta mañana, lucia unos adornos florales en tonos blancos y rojos, colocados en la parte alta de unos objetos decorativos en forma de jarrones de metal.
La Parroquia transmitía paz en sus rincones el olor al incienso y las flores, todo unido con una decoración en rojo, parecía sentir que estábamos ante una reina, que desde su trono nos mira con dulzura para sentirnos mas unidos a ella, a su divina hija y a su vez con su nieto Jesús.