Desde sus primeros años, Fernando demostró dotes innatas para la plástica artística, empleándose en el conocimiento de la platería pero, sobre todo, en el diseño. En la Villa de la Orotava existía un convento de la orden franciscana, bajo la advocación de San Lorenzo, en aquel lugar Estévez recibió la enseñanza primaria. Un fraile de dicho convento, Antonio López, advierte la facilidad que el joven tenía para el modelado y, tomándolo a su cargo, le intruye en esa práctica al mismo tiempo que le perfecciona el dibujo.
En 1805, este fraile contacta con Fray Antonio Sánchez Tapias, definidor de la provincia de Canarias, para que tenga un encuentro con el que en el momento era el escultor más destacado de las Islas, Don José Luján Pérez, quien se encontraba en el Puerto de La Orotava atendiendo unos encargos.
Fray Antonio López ya era consciente de la importancia de este contacto para el futuro profesional de su pupilo. Se supone que Luján apreciaría el potencial artístico del muchacho, pues un año después este se encontraba adquiriendo los rudimentos de escultura en el taller que Luján tenía en la calle de Santa Bárbara.
Este escultor fue el que tallo las imágenes del conjunto escultórico de la Sagrada Familia que se encuentra en la Parroquia de Santa Ana, anterior a 1830 y que estos días preside la parte delantera del altar, de la Parroquia.Donde las imágenes de San José y la Virgen María esperan la llegada del Mesias. Antiguamente se colocaba otro nacimiento, pero este año se optó por este conjunto.

