La Parroquia de Santa Ana, abría sus puertas a las diez de la mañana, el olor a al incienso se podía percibir desde la plaza de la patrona de Candelaria. Expuesto estaba el señor difunto, en solemne besapies y duelo, ya que, en el día de hoy fueron cientos de personas las que pasaron por la Parroquia, para velar al señor difunto en compañía de su Madre la Virgen María que no se separaba del altar donde se encuentra el Cristo.
Las Velas rojas , la oscuridad de la iglesia y el incienso, eran los principales protagonista en el Besapies de Santa Ana.
A lo largo de la mañana en varias horas puntas se rezaba el rosario, y las oraciones del día, siendo la mas emotiva la de las tres de la tarde, guiada por algunos Jóvenes, ya que ha esa ora Cristo moría por nosotros.
