Una palabra cargada de fuerza, de sentimientos, … Pero estos días, desde la fe… hablamos de la Pasión de Jesús. Pasión que es amor y que es padecimiento de quien ama y por ello se enfrenta a cualquier poder injusto. Contemplar la Pasión, en cuadros y pasos, en escenas evangélicas cargadas de dramatismo, es asomarse a un misterio que nos desborda.Se ha explicado de muchas formas
¿Por qué fue así? ¿Estaba escrito?
¿Dios quería sangre?
¡No! La sangre la querían los verdugos, los que no querían el evangelio anunciado por Jesús.
El sufrimiento del justo no nos es tan lejano.
Es la sangre de los inocentes abusados.
Es el dolor de quien se estremece por el mal de otros.
Es el cansancio de quien se esfuerza para intentar construir algo bueno.
Es la sensación de fracaso de algunas veces, cuando no acompañan los resultados…
Días de Cuaresma...se acercan los dios Santos de la Fé Cristiana, preparemos el Camino del Señor....