sábado, 20 de enero de 2018

VI Aniversario de la Basilia Menor


El 24 de enero de 2011,el templo fué elevado a la dignidad de basílica menor por el Papa Benedicto XVI. Aunque no se hizo oficial hasta el 2 de febrero del mismo año coincidiendo con la Festividad de la Virgen de Candelaria y siendo Obispo de la Diócesis, Monseñor Bernardo Álvarez.
Por lo tanto se convierte en el cuarto templo canario en recibir esta distinción y el primero de la Diócesis Nivariense.

Con la concesión del título a la Basílica de Candelaria le corresponden unos "derechos y concesiones litúrgicas", además de méritos para alcanzar la indulgencia plenaria: confesar, comulgar, rezar el padrenuestro y el credo, así como orar por las intenciones del Papa.

Son en total seis días diferentes al año:

24 de enero, aniversario de la concesión del "título de basílica menor".
1 de febrero, día de la dedicación de la basílica.
2 de febrero, día de la Virgen de Candelaria, titular de la basílica
29 de junio, día de San Pedro y San Pablo.
Un día designado por el Obispo Diocesano, en este caso el 15 de agosto (día popular de la Virgen de Candelaria).
Un día elegido libremente por cada fiel, que no corresponda con los anteriores.



Es bastante sencilla y recogida. En el interior de la basílica, hay una capilla dedicada al Santísimo Cristo crucificado llamado Cristo de la Reconciliación, que preside la Capilla Penitencial del Real Santuario, tanto la capilla como la imagen del cristo sevillano fueron bendecidas el 19 de abril de 1996. En la basílica también destacan los murales de ángeles que adornan el altar mayor y los cuadros exvotos que se encuentran en los laterales de la basílica.
 La Basílica de Candelaria conserva las reliquias de los santos mártires San Restituto y Santa Restituta, que fueron depositados por el Nuncio del Papa en España con motivo de la consagración del santuario.

La tradición que narra el hallazgo nos informa de los acontecimientos donde la imagen fue llevada a la cueva del Mencey Acaymo y que posteriormente los propios guanches la trasladaron a la Cueva de Achbinico situada junto al mar, siendo este su primer santuario y el primer santuario cristiano de Canarias.